El sueño es real. ¿No te suena?
Esta es una de las frases más importantes de la exitosa película de ciencia ficción Origen (Inception en inglés). El film narra la aventura de un grupo de hombres que se adentran en el subconsciente de un individuo con el fin de introducir una idea en su mente. Pero los que hayan visto esta película saben muy bien que ese no es sino el argumento superficial de la película. De lo que trata realmente la película es de la posibilidad de manejar el tiempo a nuestro antojo para conseguir hacerlo eterno junto a quien amamos. Eso es justamente lo que hace el personaje de Leonardo Dicaprio: mantener vivo el recuerdo de su mujer, para así reencontrarse con ella en sueños. Ella está realmente muerta, pero en sus sueños en los cuales el tiempo es relativo, ella aparece ante él joven y hermosa, rogándole que vuelva a casa para no tener que separarse más.
Todo es una cuestión de tiempo. Vivimos siempre entre nuestros proyectos, los cuales proyectamos en la eternidad, y la cruda realidad, la cual nos recuerda que tal y como la vida es hoy, todo se acaba. El hecho que el hombre no consiga asimilar la temporalidad de la vida podría ser una señal que en realidad la humanidad no estaba, en sus orígenes, sometida al tiempo. ¿Cuál era el plan original de Dios para el hombre?
Dios creó al hombre del polvo, y sopló en su nariz aliento de vida (Génesis 2:7). De esta manera creó al hombre, y posteriormente a la mujer. Estos fueron hechos a imagen y semejanza de Dios (Génesis 1:26), y con la responsabilidad de dominar “sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre el ganado y sobre todo animal que se arrastra sobre la tierra.” El plan de Dios, tal y como se nos presenta en el Génesis, consiste un hombre con características divinas puesto como administrador de todo lo que vive en el planeta tierra.
¿Qué tenemos que comprender por características divinas? He aquí algunas ideas:
- Dios es amor y crea al hombre con la capacidad de amar.
- Dios es creador y crea al hombre con cierta capacidad para crear.
- Dios es bueno y crea al hombre con la capacidad de hacer el bien.
- Dios es un artista y crea al hombre con dotes artísticas.
- Dios es eterno y crea al hombre inmortal.
- Dios tiene planes que se inscriben más allá del tiempo y crea al hombre con la capacidad de planificar en la eternidad.
Dicho de otra manera, Dios planta la semilla de la eternidad en el corazón del hombre. Es interesante comprobar como esta semilla “eterna” es el único elemento que parece subsistir intacto a través de los siglos. El hombre ama y no concibe que un día tenga que dejar de amar. Cada ser humano vive y no concibe el fin de su vida. Cuando el hombre demuestra actitud demuestra ser un ser creado en otras circunstancias. El hecho que el hombre no acepte la temporalidad de este mundo da testimonio de que este no vivía en un principio bajo la tiranía de la temporalidad. La no aceptación de la temporalidad es uno de los pocos rasgos divinos que subsiste hoy en el hombre.
Pero la triste verdad es que todos morimos. Si este no era el plan de Dios… ¿Cómo puede ser que estemos ahora en este penoso estado?
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