En el principio, estaba Dios.
Tal y como vengo repitiendo en los dos últimos artículos, el cristianismo, de ser verdad, es de una importancia crítica para cada ser humano en esta tierra. Este tiene como núcleo un Dios que creó al hombre con un proyecto bueno en cada uno de sus matices. El proyecto de Dios era bueno porque El es bueno. Por lo tanto, si Dios no existe, todo es mentira. Pero si existe, vale la pena intentar saber quien es.
En el principio, antes que existiese cualquier tipo de creación, estaba el creador (Juan 1:1). ¿Qué principio? El principio de la vida tal y como la conocemos o la conoceremos un día ¿Dónde estaba? Fuera de la barrera espacio-temporal que nos limita a ti, a mí, y a cualquier otra forma de vida que exista en el universo. ¿Cómo estaba? Vivo. Existía. Es importante tener en cuenta que la imagen que la Biblia proyecta de Dios no es ningún momento la de un dios etéreo, incorpóreo y místico. Más bien lo presenta como el ser más poderoso del universo y al mismo tiempo el más sensible y lleno de amor.
Como hemos indicado antes, Dios no está sometido al espacio o al tiempo. Este concepto es fácilmente olvidado por los que aseguran su no existencia. En demasiadas ocasiones solicitan que Dios se haga temporal y físico para probar al hombre que existe. Declaran la no existencia de Dios al afirmar que este no es física o temporalmente comprobable. Tristemente, no se dan cuenta de la paradoja que reside en sus afirmaciones: si el Creador tiene que hacerse visible y tangible para mostrar su existencia dejaría de ser un creador y pasaría a ser una creación. Como ya indique en un artículo pasado, la mente del hombre tiene serias dificultades a la hora de aceptar buscar respuestas más allá de la barrera espacio-temporal que impregna todo lo creado. La educación que se nos imparte desde nuestra infancia tiene parte de culpa. La existencia de Dios no puede pasar por la probeta espacio- tiempo, ya que si lo hiciese este dejaría de ser Dios. De esta manera también descartamos cualquier argumento para la no existencia de Dios que intente hacer de este un mono de circo. Todos los argumentos que comienzan por la frase: “si Dios es omnipotente, que haga….” reducen a Dios a la misma temporalidad y física que el hombre.
Si Dios existe, está fuera de nuestro alcance. No lo podemos someter a pruebas en nuestro laboratorio. La humanidad solo puede conseguir comprender al cien por cien lo que posee la misma característica que esta: limitación espacio-temporal. Pero esto no quita que Dios no exista y que el hombre pueda intentar comprender parcialmente como y quién es Dios.
Hasta ahora, hemos hablado de Dios como originador y creador de la humanidad. Este tenía un buen “para qué” para la humanidad, pero tal y como vemos hoy no funcionó.
¿Quién y como es Dios? Al responder a esta pregunta podremos obtener más indicaciones sobre la existencia de Dios.

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