lunes, 29 de noviembre de 2010

Eternidad

Eternidad: 1. Vida perdurable de la persona después de la muerte
2. Posesión simultánea y perfecta de una vida interminable, considerada atributo de Dios.

He aquí dos de las cuatro definiciones de “eternidad” que nos da la RAE. Es interesante ver como la noción de eternidad aparece conectada directamente a la de vida. Se puede deducir que al hombre no le vale la eternidad si esta muerto, o si vive una vida imperfecta. Por muchos años, y aún en la actualidad, muchos son los que han discutido sobre el por qué de la búsqueda de lo eterno. ¿Por qué el niño llora cuando se rompe su juguete? ¿Por qué al joven novio le parece, mientras su futura mujer camina hacia el altar, que van a vivir juntos para siempre? ¿Por qué inmortalizamos besos, viajes y navidades en fotografías? ¿Por qué lloramos cuando la vida de un ser humano se para? A estas preguntas, ha habido dos tipos de respuestas:
  1. El hecho de que el hombre sufra a causa de la temporalidad de la vida no significa que esta tenga que ser de otra manera. Cada uno de nosotros vive en un mundo temporal, en el que las cosas tienen un principio y un final. Esta idea es, nunca mejor dicho, ley de vida y más le vale al hombre aceptarlo para poder ser feliz.
  2. El hecho de que el hombre sufra a causa de la temporalidad de la vida puede ser un indicador de la existencia algo más. La razón por la que la mente humana no parece asimilar que lo bueno tenga un fin puede ser que lo bueno no siempre tuvo que tener un fin o que, a pesar de lo que parezca, no lo tiene.
Sin tomar ahora mismo partido por una posición u otra, la verdad es que la segunda esta muy presente en nuestra sociedad. Un ejemplo de esto es la exitosa película Avatar, de James Cameron. ¿Dónde está la clave del éxito de esta película con un guión poco original (recuerda mucho a Pocahontas)? De manera superficial podríamos decir en su magnifico espectáculo visual, pero esta respuesta me parece incompleta. En mi opinión, el éxito de Avatar radica en lo que provoca en el espectador: ilusión, puertas abiertas a un nuevo mundo lleno de vida y de color y en el que sus habitantes viven una vida feliz. Dicho de otra manera, el espectador pasa por el mismo proceso que el protagonista: de una silla de ruedas al lomo de un ave, del olvido al amor y del rechazo a la alabanza. Visto el éxito obtenido, la película supo despertar en millones de espectadores las ganas de soñar con una vida mejor, una vida eterna (en el mundo de Avatar nada muere), y sobretodo, una vida intensamente vivida.
    ¿Debe el hombre apagar su sed de eternidad, su deseo de trascendencia, y dejarse llevar por la aplastante temporalidad que le rodea? En mi opinión, eso sería ir en contra de su propia naturaleza.
En la Biblia, en Eclesiastés 3:11, podemos leer: “… ha puesto eternidad en el corazón de ellos.”
Si esto fuese cierto, la pregunta a hacerse ahora es ¿Cuál es la naturaleza del hombre? ¿Quién o qué ha formado al ser humano, y para qué?

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